
DRUMS OF WAR FESTIVAL
GRAN CARTEL PARA TAN POCA SALA
27-29.08.26 / Atlantic Events
Durante tres jornadas, Barcelona se convirtió en punto de encuentro para una parte especialmente combativa del metal extremo internacional. El Drums of War 2026, organizado por la asociación Manguales, aterrizaba por primera vez con la intención de reunir en un mismo escenario a nombres históricos del underground, formaciones de culto y algunas actuaciones especialmente difíciles de ver en nuestro país. Y, a juzgar por lo sucedido, el festival consiguió algo más importante que reunir un gran cartel: crear una identidad propia desde su primera edición.
El escenario elegido fue la sala Atlantic Events, un recinto de nueva incorporación al circuito metalero barcelonés. Durante los tres días, el público respondió con una asistencia constante que alcanzó su máxima intensidad en las actuaciones más esperadas. El sonido fue, en términos generales, uno de los puntos fuertes del festival, mientras que la propia configuración del recinto dejó algunos aspectos susceptibles de mejora, especialmente la altura del escenario y la visibilidad cuando la sala alcanzaba su máxima capacidad.
Jueves: primer asalto
La primera jornada comenzó con ATTIC, encargados de abrir el festival con su particular aproximación al heavy metal oscuro y teatral. Desde los primeros compases quedó claro que la organización había decidido no reservar las grandes propuestas para el final del día: el nivel se situó desde el principio en cotas elevadas.
Después llegó DEIPHAGO, cuyo black/death metal de raíz blasfema convirtió el recinto en un auténtico campo de batalla sonoro. La banda filipina, una de las formaciones de culto más respetadas del underground extremo, protagonizó uno de esos conciertos que explican la filosofía del festival: grupos que no aparecen habitualmente en los grandes circuitos y cuya presencia en Barcelona adquiría un carácter prácticamente exclusivo.
MASSACRA LEGACY recogió el testigo con una descarga de death metal old school que disparó los primeros grandes mosh pits de la jornada. La presencia de Chris Palengat, batería original de Massacra, aportó además un evidente componente histórico a un repertorio centrado especialmente en Final Holocaust y Enjoy the Violence.
Seguidamente tocaron los suecos LIK que tuvieron una actuación más bien desapercibida debido a que tuvieron algunos problemas con el sonido especialmente con la voz de su cantante.
Los griegos ZEMIAL nos deleitaron con su black thrash metal demostrándonos porque llevan dando guerra desde los noventa por media Europa. Dando paso a los asiáticos IMPIETY mostrándonos como se las gastan las bandas singapurenses, dejando claro que el black metal también lleva años dando guerra por aquellas tierras.
Uno de los grandes momentos del día llegó con IN THE WOODS. La banda noruega demostró que el Drums of War no quería limitarse a una sucesión de descargas extremas, sino ofrecer también actuaciones de enorme riqueza atmosférica. Su interpretación de Heart of the Ages y la recuperación de temas poco habituales convirtieron su concierto en uno de los más celebrados de la jornada.
A continuación, MESSIAH celebrando su 35 aniversario de Choir of Horrors. La formación desplegó una actuación cargada de energía, recuperando buena parte del espíritu de aquel trabajo y provocando una respuesta especialmente intensa entre las primeras filas.
Y entonces llegó uno de los nombres que más expectación había generado: NARGAROTH. La formación liderada por Ash apareció ante un público que llevaba horas esperando ese momento. El repertorio puso especial énfasis en Black Metal ist Krieg, dentro de la celebración del 30 aniversario de la banda, y convirtió el escenario en un espacio de atmósfera oscura, agresividad y sonido compacto. Para muchos asistentes, fue uno de los conciertos centrales de toda la primera edición.
La primera jornada iba llegando a su fin con los suecos A CANOROUS QUINTET y su melódico death metal. SPECTRE, representantes de la escena local, fueron los encargados de cerrar el primer día que había dejando claro que el festival iba muy en serio.
Viernes: segundo asalto
THE NIGHT ETERNAL fueron los encargados de abrir la jornada, aportando una vertiente más cercana al heavy metal de inspiración ochentera antes de que el festival volviera progresivamente hacia terrenos más extremos.
Uno de los nombres que más destacó fue DEATHHAMMER, cuya propuesta de thrash/speed metal ennegrecido recuperó toda la crudeza de la vieja escuela. El sonido de la banda noruega encontró en el recinto un aliado perfecto y su actuación fue una de las descargas más violentas de la jornada.
Turno para los neerlandeses PESTILENCE, buques insignia del death metal europeo. Siempre capitaneados por su guitarra y voz Patrick Mameli que nos volvió a demostrar que esta banda no flaquea a lo largos de los años y teniendo un sonido perfecto como en la mayoría de sus directos.
Les siguieron otras bandas pero con un papel menos protagonista como: los americanos NEGATIVE PLANE, los noruegos KAMPFAR o los suecos VINTERLAND.
Pero el viernes tenía dos nombres especialmente señalados en rojo: Tormentor y Grave.
Los húngaros TORMENTOR aportaron una dimensión diferente: el aura de una formación fundamental para entender los primeros pasos del metal extremo europeo. Mostrándonos que no han perdido nada de fuerza desde sus inicios a mediados de los ochenta.
GRAVE representaba décadas de historia del death metal sueco y su presencia conectó directamente al público con la época dorada del sonido de Estocolmo. Con algunos problemas al principio de sonido la cosa se subsanó rápidamente alcanzándonos así el torbellino nórdico que son siempre esta banda en directo.
Turno para los ingleses ONSLAUGHT también unos veteranos de la escena europea, descargaron su potente thrash metal y el buen rollo que trasmiten todos sus integrantes en vivo.
Para terminar UNBOUNDED TERROR representando el old school death metal nacional y que llevan dando guerra desde principios de los noventa por los festivales europeos.
Sábado: tercer asalto
NOCTURNAL abrió la última jornada con su thrash metal ennegrecido, demostrando que la maquinaria seguía funcionando a pleno rendimiento. Después llegaron GATES OF ISHTAR y los inconfundibles HELLBUTCHER liderados por su vocalista Per Gustavsson que siempre es un espectáculo verlo en directo por como interactúa con el público sin dejar a nadie indiferente.
Turno para los finlandeses IMPALED NAZARENE capitaneados por Mika Luttinen que parecía que llevaba unas cervezas de mas pero como siempre aportando su propia interpretación de agresividad extrema.
1349. El black metal noruego volvió a ocupar el centro de la escena y la banda desplegó una actuación marcada por la velocidad, la oscuridad y la intensidad que han caracterizado su trayectoria.
Después, UNLEASHED representó una de las grandes actuaciones de la noche. Treinta y cinco años de death metal sueco no son una cifra menor, y la formación aprovechó la ocasión para demostrar por qué sigue siendo uno de los nombres fundamentales de la escena.
Y llego en momento que la mayoría esperaban, DESTRUCTION. La veterana formación alemana llevó al recinto toda la tradición del thrash europeo. Su actuación funcionó como uno de los grandes puntos de encuentro entre generaciones: veteranos que habían crecido con el género compartiendo espacio con una nueva generación de aficionados al metal extremo.
El cierre quedó en manos del black metal noruegos AETERNUS y las bandas nacionales ORTHODOXY y FUNEBRE DEVASTATION poniendo el punto final a tres días en los que el público había atravesado prácticamente todas las vertientes posibles del metal oscuro y extremo.
En una época en la que muchos festivales compiten por reunir los nombres más conocidos, Manguales apostó por algo diferente: convertir el underground en protagonista. El resultado fue un cartel plagado de bandas históricas, actuaciones especiales, aniversarios y grupos cuya presencia en España tenía un carácter excepcional. Varias crónicas coinciden precisamente en destacar que el festival permitió contemplar formaciones que difícilmente habrían pasado por nuestro país en circunstancias normales.
Barcelona ha añadido así una nueva cita al calendario del metal extremo. Una cita que mira hacia la historia del underground, pero que no vive de la nostalgia. El Drums of War quiere construir su propia historia.
Fotos y texto: Manu Carmona
Massacra Legacy


Impiety


Kampfar


Tormentor


Hellbutcher


Aeternus


