
NASHVILLE PUSSY
WHISKY,SUCIEDAD Y ROCK AND ROLL
06.05.26 / Sala Upload
Hay conciertos que se recuerdan por la precisión técnica y otros por la sensación de haber sobrevivido a una tormenta eléctrica. Lo de Nashville Pussy en el pequeño escenario de la Upload perteneció claramente a la segunda categoría.
La banda norteamericana aterrizó en Barcelona dentro de su gira llamada The Gimme Some More Tour, presentando nuevos temas de su próximo EP “10 inches of pussy” y reafirmando una vez más por qué siguen siendo una de las máquinas de directo más salvajes del hard rock contemporáneo.
Desde mucho antes de que se apagaran las luces, el ambiente ya olía a cerveza derramada, cuero y amplificadores recalentados. El público mezcla de veteranos del rock, metaleros clásicos y curiosos atraídos por la leyenda llenó la sala con esa expectación que solo generan las bandas con reputación de no dejar prisioneros.
Sin introducciones grandilocuentes ni artificios. Un riff, un golpe seco de batería y el local se convirtió inmediatamente en un garaje infernal del sur de Estados Unidos. Blaine Cartwright ejerció de predicador desquiciado del rock’n’roll con su habitual mezcla de actitud punk y humor provocador, mientras Ruyter Suys ofrecía una auténtica lección de guitarra incendiaria. Cada solo parecía ejecutado al borde del colapso, pero siempre aterrizaba exactamente donde debía: entre el caos y la gloria.
El repertorio fue una celebración de toda su carrera. Sonaron clásicos abrasivos, himnos de carretera y nuevas canciones que mantienen intacta la esencia del grupo: velocidad, suciedad y cero intención de agradar a nadie fuera de su propia religión rockera. La sección rítmica golpeó con contundencia brutal, convirtiendo la sala en una masa compacta de cabezas agitándose y vasos volando.
Lo más impresionante fue comprobar cómo una banda con casi tres décadas de trayectoria sigue tocando como si aún tuviera algo que demostrar. No hubo pausas innecesarias ni discursos largos. Solo volumen, actitud y una conexión inmediata con el público. Cada tema parecía empujar al siguiente en una espiral de exceso perfectamente calculado.
Nashville Pussy sigue defendiendo el valor del sudor real, del feedback descontrolado y de los conciertos que terminan con los oídos zumbando durante horas.
Barcelona no asistió simplemente a un concierto. Asistió a una combustión espontánea de hard rock, punk y southern attitude. Y cuando las luces volvieron a encenderse en la sala quedó claro que algunas bandas envejecen… pero otras simplemente se vuelven más peligrosas.
Setlist Nashville Pussy:
Pussy's not a dirty word
Shoot first and run like hell
High as hell
Come on come on
Speed machine
Gonna hitchhike down to Cincinnati and...
Go home and die
Rub it to death
Testify
Jacking of and taking names
King shit of fucking mountain
Struttin' cock
Hate and whiskey
Pillbilly blues
Till the meat falls off the bone
Piece of ass
Why why why
Go motherfucker go
Fotos y texto: Manu Carmona






