
MADBALL+IGNITE+L'IRREAL OMEGA+KING OF PAIN
...Y FREDDY SACÓ SUS GARRAS
03.05.26 / Razzmatazz
Hay conciertos que funcionan como simple entretenimiento y otros que recuerdan por qué ciertas escenas musicales sobreviven al paso del tiempo. La noche protagonizada por Madball, Ignite, L’Irreal Omega y King of Pain perteneció claramente a la segunda categoría: una celebración abrasiva del hardcore en todas sus formas, desde la violencia callejera del NYHC hasta la épica melódica y las nuevas mutaciones del género.
Desde mucho antes de la apertura de puertas ya se intuía que aquello no iba a ser una velada cualquiera. Camisetas negras, viejos parches cosidos en chupas vaqueras y generaciones distintas compartiendo fila frente a la sala componían una fotografía perfecta del estado actual de la escena: veteranos que llevan décadas siguiendo a Madball conviviendo con chavales que descubren ahora la intensidad del hardcore en directo.
Los primeros en salir fueron KING OF PAIN, la banda local fue la encargada de activar una maquinaria que ya no se detendría en toda la noche. Su propuesta, situada entre el beatdown y el hardcore más pesado, cayó como un bloque de cemento sobre las primeras filas. La banda fue generando los primeros circle pits y empujando al público hacia ese punto exacto donde el caos deja de ser desorden para convertirse en lenguaje común. Contundentes y sin adornos, demostraron que las bandas emergentes siguen teniendo hambre.


Después llegó uno de los momentos más interesantes de la noche con L’IRREAL OMEGA. Lejos de limitarse a repetir fórmulas clásicas, el grupo desplegó un sonido más oscuro y atmosférico, combinando tensión emocional con estallidos de agresividad perfectamente medidos. Los catalanes desplegaron sus explosiones de furia, en especial su vocalista, ofreciendo probablemente el set más personal del cartel. Su actuación confirmó que el hardcore estatal atraviesa un momento especialmente creativo y dispuesto a romper fronteras estilísticas.

Con IGNITE la temperatura emocional cambió por completo sin que disminuyera la intensidad. Los californianos siguen manejando como pocos esa mezcla de melodía, conciencia política y energía punk que los convirtió en una referencia del hardcore melódico mundial. Cada estribillo fue recibido como un himno colectivo, destacando temas como: “Bleeding”, “Run” o la mítica “Ash return” mientras la sala alternaba entre los cánticos multitudinarios y los pogos descontrolados. Hubo espacio para la rabia, pero también para la emoción y el mensaje, algo que Ignite continúa defendiendo con honestidad incluso después de tantos años de carrera.

Setlist Ignite:
Intro (Our darkest days) Bleeding Veteran Poverty for all This day Anti‐complicity anthem Ash return Let it burn Sunday bloody Sunday (U2 cover) Who sold out now? The butcher in me Know your history Run Man against man (No For An Answer cover) Embrace Fear is our tradition



Y entonces llegó el golpe definitivo. MADBALL apareció sobre el escenario con la autoridad de quienes no necesitan demostrar absolutamente nada. Freddy Cricien dominó la sala desde el primer segundo, convirtiendo cada canción en una descarga de pura adrenalina neoyorquina. Temas como: “Set it off”, “Get out” o “100%” desataron la locura colectiva. El sonido fue seco, compacto y demoledor, exactamente como debe sonar una banda de hardcore de Nueva York. Los clásicos fueron cayendo uno tras otro mientras el público respondía con contundencia, mosh frenético y un nivel de entrega física que convirtió la pista en una auténtica zona de guerra.
Lejos de sonar nostálgicos, Madball demostraron una vigencia aplastante. Sus canciones siguen funcionando como himnos callejeros cargados de identidad, resistencia y orgullo de escena. No hubo artificios ni necesidad de grandes recursos visuales: bastaron riffs directos, actitud y una conexión genuina con el público para transformar el concierto en una experiencia física y colectiva.
Al terminar la noche quedaba la sensación de haber asistido a algo más que una sucesión de bandas. Lo vivido fue una reivindicación del hardcore como espacio de comunidad, catarsis y supervivencia cultural. En tiempos de consumo rápido y conciertos pensados para redes sociales, noches como esta recuerdan que todavía existen escenas donde lo importante sigue ocurriendo dentro del pit.
Setlist Madball:
Nuestra familia Can't stop, won't stop Hold it down Set it off Smell the bacon Lockdown Tethered Flammable Down by law Across your fase Face to face Born strong Rebel kids For my enemies Look my way Get out Freight train Hardcore lives Infiltrate the system Colossal man Fall this time 100% Pride Rev up Doc marten stomp



Fotos y texto: Manu Carmona
