
THE JUERGAS ROCK FESTIVAL 2026
4 DÍAS DE ROCK, RESISTENCIA Y PLAYA
05-08.08.26 / Adra (Almería)
Adra volvió a convertirse, durante cuatro días de agosto, en uno de los grandes puntos de encuentro de la música alternativa en España. Del 5 al 8 de agosto, la localidad almeriense acogió una nueva edición de The Juergas Rock Festival, una decimotercera entrega que ha dejado atrás el concepto de simple festival para consolidarse como una auténtica experiencia colectiva. Cerca de 50.000 personas, según datos de la organización, pasaron por el recinto a lo largo de unas jornadas marcadas por el rock, el punk, el ska, la electrónica, el mestizaje y, sobre todo, por las ganas de vivir la música sin complejos.
La Juerga comenzó el miércoles 5 con una fiesta de bienvenida que ya dejó claro que esta edición no iba a ser una más. Celtas Cortos, celebrando sus cuarenta años de trayectoria, ejercieron de anfitriones de lujo junto a Sanguijuelas del Guadiana, Eskorzo, The Locos, Canteca de Macao y Awakate. Fue una primera noche concebida para calentar motores, pero que terminó adquiriendo categoría de jornada completa.
El jueves 6 llegó uno de los momentos más esperados del festival. Pendulum Live convirtió Adra en una enorme pista de baile con su mezcla de electrónica, rock y drum and bass. La presencia de la formación australiana-británica tenía además un carácter especial: el festival había anunciado su actuación como su única parada en el sur de la península dentro de su gira internacional. Antes y después, The Baboon Show, Moscow Death Brigade, Boikot, Loncha Velasco, Josetxu Piperrak y Gomad! & Monster completaron una jornada de enorme intensidad.
Pero el Juergas nunca ha querido vivir únicamente de sus grandes nombres. Una de sus señas de identidad continúa siendo la convivencia entre artistas consolidados y bandas que mantienen vivo el espíritu más combativo de la escena. Esa mezcla volvió a funcionar especialmente bien el viernes 7, cuando Non Servium y Dubioza Kolektiv encabezaron un cartel en el que también estuvieron Sons of Aguirre & Scila, Kaotiko, Benito Kamelas, Linaje y Benny Page. El recinto se convirtió durante horas en un continuo intercambio de pogos, saltos, coros y brazos levantados.
Y entonces llegó el sábado 8, la noche reservada para el gran cierre. Evaristo repasó sobre el escenario canciones vinculadas a las distintas etapas de su trayectoria, mientras La Gossa Sorda regresaba a los escenarios después de una década de ausencia. Soziedad Alkoholika, Narco, que celebró en Adra sus treinta años, Juantxo Skalari & La Rude Band, Los Estanques y El Canijo de Jerez, Segismundo Toxicómano y Vandal completaron una última jornada concebida para no dejar a nadie indiferente.
Sin embargo, hablar del Juergas únicamente desde los escenarios sería quedarse en la superficie. Porque la verdadera dimensión del festival se encuentra también fuera de los conciertos: en las calles de Adra, en los campings, en los bares y restaurantes, en la playa y en esa particular mezcla de visitantes y vecinos que durante unos días modifica por completo el ritmo habitual de la ciudad.
El llamado espacio Agustico, con conciertos gratuitos durante el día y junto a la playa, reforzó precisamente esa conexión entre festival, municipio y litoral. Las propuestas de Mïmo, Periferia, Bihotza, Lagore y De Atero, entre otras, permitieron prolongar la música mucho más allá del recinto principal.
Al final, cuando las luces de los escenarios se apagaron y el recinto comenzó a recuperar su aspecto habitual, quedó la sensación de haber asistido a algo más que una sucesión de conciertos. El Juergas volvió a demostrar que su verdadera fuerza reside en haber creado una comunidad temporal: miles de personas diferentes unidas durante unos días por una misma banda sonora.
Adra ya conoce esa transformación. Durante el resto del año recupera su ritmo, pero cada agosto una parte de la ciudad vuelve a prepararse para recibir a los juerguistas. En 2026 fueron cuatro días de música, sudor, playa, baile, reivindicación y encuentros. Cuatro días en los que el rock volvió a tomar la costa almeriense.
Y cuando el último acorde se pierde en la madrugada, queda una certeza: la Juerga termina, pero la espera por la siguiente edición ya ha comenzado.
Fotos y texto: Manu Carmona

The Baboon Show




Segismundo Toxicómano



Evaristo






Soziedad Alkoholika






