
ABBAT+CONDENADOS
FUEGO NEGRO DESDE JAPÓN
15.10.26 / Jokers House
Hay conciertos que se olvidan al cabo de unas horas y otros que dejan en la memoria el zumbido persistente de los amplificadores, el olor a cerveza derramada y la sensación de haber asistido a una ceremonia celebrada al margen del mundo. La noche en que Abbat, formación japonesa de black metal, unió fuerzas con la banda local Condenados fue de las segundas. Bajo el nombre de Black Fire Over Europe, ambas bandas conjuraron una alianza entre la oscuridad nipona y la crudeza del metal extremo nacional, convirtiendo el escenario en un territorio de sombras, fuego y devoción por el ruido.
La velada arrancó con CONDENADOS, encargados de preparar el terreno para la llegada de los japoneses. Sin demasiados preámbulos ni discursos innecesarios, saltaron al escenario dispuestos a dejar claro que la oscuridad también tiene acento local. Desde los primeros compases, la sala quedó envuelta en una descarga de riffs ásperos, ritmos contundentes y una voz que parecía surgir de algún sótano olvidado de la ciudad.
Condenados apostaron por una interpretación directa, sin concesiones, en la que cada canción funcionó como un golpe seco contra las paredes del recinto. La iluminación, escasa dibujaba siluetas entre el humo mientras las primeras filas respondían con cabezas agitándose al ritmo de la batería.
No había artificio ni voluntad de agradar a todo el mundo: solamente metal, sudor y una convicción inquebrantable. Eso sí, antes de abandonar el escenario dedicaban su último tema a Cronos, líder de Venom, fallecido recientemente.
Setlist Condenados:
Alcoholic madness
Condenados
Dirty sex
Diabolic pest
Sabbata satana
Morbid insane
Black metal
Barna from hell
Total chaos
Pacto con Satan
Tributo a Cronos (Venom)
El cambio de escenario transcurrió entre luces apagadas, murmullos y el sonido de los amplificadores preparándose para la siguiente descarga. Entonces, sin anuncio grandilocuente, ABBAT apareció entre las sombras.
La banda japonesa, protagonista de esta gira europea, trajo consigo una interpretación del black metal marcada por la frialdad, la intensidad y una puesta en escena que convertía cada movimiento en parte de una liturgia oscura. La primera descarga de guitarras cayó sobre el público como una tormenta eléctrica. La batería, implacable, levantó una muralla de sonido mientras la voz desgarrada atravesaba la mezcla con una ferocidad casi inhumana.
Si Condenados habían representado la rabia inmediata de una ciudad, Abbat parecían invocar algo más distante: una oscuridad ancestral, imaginada entre bosques helados, templos abandonados y paisajes donde la luz apenas consigue abrirse paso. Su procedencia japonesa no se convirtió en una simple anécdota exótica, sino en parte del atractivo de una banda que defendía su identidad desde el primer hasta el último acorde.
Encabezados en todo momento por Gezol, bajista y vocalista de la banda, bien secundado por Zorugelion, baterista y Ginour, guitarrista y miembro más joven del trio nipón.
Uno de los momentos más memorables llegó cuando la banda redujo brevemente la velocidad y dejó que una melodía sombría se extendiera sobre la sala. Durante unos instantes, el caos cedió su lugar a una atmósfera opresiva, casi hipnótica. Pero la calma duró poco: la batería volvió a irrumpir y las guitarras desataron una nueva avalancha sonora que devolvió al público al centro de la tormenta.
Abbat no necesitó recurrir a grandes discursos para mantener la atención. Su lenguaje fue el de los riffs, los cambios de ritmo y la persistencia de una atmósfera que no concedía tregua.
Destacar temas como: “Envenom into the witch’s hole” con que empezaron el show, “Satan bless you”, “Evil nations” o “Black fire” con la que se despidieron del público tras mas de hora y media de actuación.
Cuando el concierto llegó a su final, el público abandonó lentamente la sala, todavía con los oídos castigados y la adrenalina recorriendo el cuerpo. Fuera, la ciudad seguía con su rutina habitual, ajena a lo sucedido entre aquellas cuatro paredes. Dentro, sin embargo, había quedado la sensación de haber participado en algo más que una sucesión de canciones.
Condenados encendieron la mecha. Abbat alimentaron las llamas. Y Black Fire Over Europe dejó su huella en una noche en la que Barcelona miró hacia Japón a través del espejo oscuro del black metal.
Porque, al final, la verdadera esencia del underground no reside en el tamaño de los escenarios ni en la cantidad de público, sino en esa voluntad obstinada de mantener viva una llama que nunca ha necesitado permiso para arder.
Setlist Abbat:
Envenom the witch’s hole
Satan bless you
Evil nations
BM scythe
Sabbaticult
Desecration
Satanic witches fire
Makutsu
Samurai zombies
Hellfire
Charisma
Mion’s Hill
Darkness and evil
Black fire
Fotos y texto: Manu Carmona










